sábado, 28 de septiembre de 2013
NADA ES COMPARABLE A TU SONRISA:)
Ni la torre Eiffel, ni los besos bajo la lluvia, los días a 23 grados tampoco, ni los atardeceres, y mucho menos los amaneceres, ni los parisinos, ni los italianos, ni las piruletas de corazón, ni el Empire State, ni la sonrisa de George Clooney, ni los ojos de Zac Efron, ni la banda sonora de titanic, ni el olor a fresa, ni el Ron 43 con coca-cola, ni los buenos días por la mañana, ni las canciones que recuerdan algo único, ni el número 02, ni los esmaltes de uña, ni el chocolate. Tampoco los te quieros correspondidos, ni las sonrisas, ni los tulipanes rojos, ni los 14 de febrero, ni los reencuentros, ni los besos, ni las estrellas fugaces.
Creo que ya queda demostrado que no hay nada que se compare a ti, y mucho menos a tú sonrisa...
Creo que ya queda demostrado que no hay nada que se compare a ti, y mucho menos a tú sonrisa...

Me gusta...
Me gusta sentir las gotas de agua de la lluvia sobre mi piel, el olor de los libros viejos y de los nuevo, la sensación de chocolate derritiéndose en mi boca. Me gusta, acostarme pronto solo para ver el amanecer, darle vueltas y vueltas a mi pelo, ver sonrisas en caras arrugadas, levantar los brazos cuando el viento sopla contra mí, me gusta el límite porque te ayuda a saber reaccionar rápidamente, las respuestas sin palabras.
Me gustan los besos fríos y los abrazos cálidos, el ruido del chubasquero rozando con tu cuerpo, la mirada perdida de la gente que no conozco, saber que me quieren pero sin las palabras Te Quiero. Me gusta el color azul de mis ojos al despertarme , tener momentos de locura en los que la tristeza se esfuma de mi vida, esos segundos de pánico en los que nunca se te ocurre que decir. Pero sobre todo me gustan sus labios, esa sonrisa cuando está feliz, su mirada que lo dice todo, pero más que todo eso, su enorme y precioso corazón.
Me gustan los besos fríos y los abrazos cálidos, el ruido del chubasquero rozando con tu cuerpo, la mirada perdida de la gente que no conozco, saber que me quieren pero sin las palabras Te Quiero. Me gusta el color azul de mis ojos al despertarme , tener momentos de locura en los que la tristeza se esfuma de mi vida, esos segundos de pánico en los que nunca se te ocurre que decir. Pero sobre todo me gustan sus labios, esa sonrisa cuando está feliz, su mirada que lo dice todo, pero más que todo eso, su enorme y precioso corazón.
Te quiero aquí, conmigo
¿Sabes? Te quiero aquí, en mi cama, conmigo. Pero no para tener sexo, si no para mirarte a los ojos, acariciarte un rato, y decirte lo mucho que me encantas.
¿Has estado alguna vez enamorado? Es horrible, ¿verdad?, te hace tan vulnerable. Abre tu pecho y abre tu corazón y significa que alguien puede meterse dentro de ti y echarte a perder. Construyes todas esas defensas, te fabricas toda una armadura para que nada te pueda hacer daño, y entonces una persona estúpida, que no es diferente de cualquier otra persona estúpida, entra como si tal cosa en tu estúpida vida… Les das un trozo de ti. Ellos no lo pidieron. Hicieron algo estúpido un día, como besarte o sonreírte, y entonces tu vida deja de ser tuya. El amor toma rehenes. Se mete dentro de ti. Se alimenta de ti y te deja llorando en la oscuridad, una frase tan simple como “quizá deberíamos ser sólo amigos” se convierte en un trozo de cristal introduciéndose en tu corazón. Duele. No sólo en la imaginación. No sólo en la mente. Es un dolor en el alma, un verdadero “semetedentrodetiytedestroza” dolor. Pero aún así el amor es amor,y si encuentras a alguien con quien compartirlo es un sentimiento maravilloso!
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