Después de algún tiempo estaba otra vez en aquella estación. Pero me pasó lo mismo que dos años atras; volví a perder el tren, el tren de las segundas oportunidades.Corrí tras él; acababa de salir no debía estar muy lejos. Corrí lo mas rapido que mis pies me permitieron y así a lo lejos ya empecé a escuchar el ruido del tren, poco a poco tambíen empecé a verlo. Llegué hasta la altura del tren, había puesto ganas en pillarlo y lo conseguí. Y, aseguro que el destino del tren está marcado, y que no habrá un tercero.

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